El otro dia me comentaba mi prima que seria bueno que hablara sobre el tema de la indepencia de los jovenes. Jovenes, con mucho trabajo y poco sueldo, hipotecas carisimas, parejas a veces incompetentes y niños pequeñitos que reclaman la poca atancion que queda despues de una durisima jornada laboral.
Hoy por hoy, mi amiga y yo nos planteamos por necesidad salir de Zaragoza y volver yo a mi raices y ella a la capi, mucho entusiasmo momentaneo, independencia,necesitada experiencia llegada a la edad universitaria.
Pero eso si, todo no es rosa y el precio de la libertad es tan alto como compajinar el tener una casa por la que entrar, terminar la carrera, que era a lo que en un principio veniamos y ya conseguida la independencia, poder disfrutarla en los pocos minutos que nos quedan. Y esto con dinero en el bolsillo.
Pero y si nos encontramos en una ciudad extraña, en la que no conocemos a nadie tenemos un trabajo penosillo y encima no encontramos parcela donde pasar las horas muertas?
Esta dificil la situacion.
A nuestra locura y entusiasmo queda salir de casa antes de los 30, con mucha ambicion bajo el brazo y muchas dificultades en el camino.
Ahora es cuando el peso del brazo gana a los obstaculos.
Rezo a cualquier salvador politiquero para que los estudiantes sobrevivamos a la muralla que nos presenta.