Cremas, dietas milagrosas, futting, cirujia... solo son unas gotas del agua misteriosa de la nunca encontrada fuente de la juventud.
Todo contra el deterioro de esos microrganismos de los que estamos hechos e imperfeccion del creador, si esq lo hay, se estropean y mueren. La inmortalidad no es un valor que se conserve de por vida en nuestro cuerpo.
Se oyó la noticia de que unos cientificos habian descubierto algo así como la fuente de la juventud que consistía en unas particulas que nos conservaban en perfectas condiciones, similar a un congelador que llevamos dentro.
No obstante no es ninguna novedad la necesidad humana de permanecer para siempre, e ilusosos nosotros pensamos que seremos nosotros los que experimentemos un remedio que nos conserve aqui de por vida. Hoy por hoy a veces pienso que prefiero dejar algo para recordar que quedarme yo aqui para siempre y acabar aburriendo con mi presencia.
Nosotros somos los unicos que podemos plantearnos vivir para siempre, pero no dentro de lo que somos fisicamente, sino haciendo algo que valga la pena transmitir.